lunes, 12 de marzo de 2018

BeIsBook, porque a 'ser' se llega leyendo.

Me gusta leer, me relaja y me libera, me permite alejarme de mis mundanas ocupaciones y preocupaciones y aventurarme en universos que parecen construirse solos según avanzan los capítulos del libro; leo desde niña, devoro libros desde la adolescencia, no es que me inculcaran la importancia de la lectura, no hizo falta, supongo que quienes con pocos años tenemos tristezas dentro de las que no logramos liberarnos, encontramos en la lectura un refugio, un mundo en el que nos perdemos porque lo visitamos en la piel de otros, en la de los protagonistas de la novela, del poema... del gran teatro del mundo.

Cabe que esa fuera la razón que me convirtiera en una estudiante de letras y que, ante la perspectiva de estudiar derecho o empresariales, me aferrara a la filología; elegí la rama de inglés, más que nada porque pensaba que podría serme útil cuando intentara encontrar mi lugar en el mundo (en el mundo profesional).

Fue entonces cuando descubrí de verdad a Shakespeare y a Whitman, a Virginia Woolf y Jane Austen, a las hermanas Brönte, a Dickens, a Joyce, a Emily Dickinson, a Steinbeck, a Scott Fitzgerald, a Kipling, a Lewis Carroll, a Wharton...

Ha llovido desde entonces, unos 20 inviernos nada menos, 20 años en los que he ido viendo como las humanidades iban perdiendo peso en el currículo escolar hasta el punto en que alguien consideró que la filosofía sobraba ¿qué será lo siguiente? ¿sobrará también la poca literatura que todavía se lee? cabe que sí... y la razón es el colmo del absurdo: leemos a los clásicos desde el S.XXI y los juzgamos... y no alcanzamos a pensar que cuando ellos escribieron sus obras no es que fueran otros tiempos, era otro mundo ¡qué error perdernos tanto como podemos aprender de ellos por no ser capaz de ponernos en sus zapatos!.

A eso daba yo vueltas en mi cabeza cuando comencé a garabatear ideas en una libreta, ideas que fueron tomando forma y que un día tomaron cuerpo de proyecto; era un proyecto sin nombre pero era ya un proyecto completo, en una libreta... No lo compartí apenas con nadie, sólo con uno, con mi editor en LOFF.IT, un tipo de esos extraños y escasos que cuando te ven izar las velas (o intentarlo) soplan fuerte para asegurarse de que no sea la falta de viento lo que te deje anclado a puerto (¿verdad, Ricardo?).

 
Cuando leemos un libro no es necesario saber quién lo ha escrito, cuándo lo hizo ni por qué... pero si lo sabes, si sabes algo del quién, el cuándo y el por qué la lectura que hagas irá mucho más allá de las letras que leas, no sólo disfrutarás de la lectura sino que ésta alimentará además ese mundo de ideas, hechos y datos que ya tienes, entenderás más y mejor, sabrás más, comprenderás más... y te engañarán menos. 



No se trata de hacer lecturas eruditas de los clásicos sino de disfrutarlos más, sólo de leer sus obras poniéndonos en sus zapatos, conociendo un poco el mundo en el que ellos vivían. Y no creas que es aburrido ¡al contrario! es adictivo... cuando comiences a descubrir cómo era el Londres de Virginia Woolf o quienes dominaban el mundo de la cultura, el arte o la política cabe que te sorprendas y sin duda tu lectura de sus novelas y ensayos será distinta, más intensa y más placentera.



De todas esas ideas (y convicciones) nace un proyecto que debe su nombre al mismo que debe su diseño; es BeIsBook, una revista de libros escritos originalmente en lengua inglesa; claro que no es sólo una revista de libros, lo es también de escritores y de decálogos curiosos, de frases célebres y viajes literarios... Aquí os la presento y os la cuento y desde aquí os animo a que la visitéis y la descubráis, a que la disfrutéis si os gusta y a que la critiquéis en lo que no... Y os doy las gracias de antemano. A todos. Y especialmente al del viento, el nombre y el diseño...


domingo, 8 de octubre de 2017

40 años de diálogo, negociación, pacto, adoctrinamiento y manipulación.

Dice Pedro Sánchez (PSOE) que quiere 'diálogo, negociación y pacto'; Mariano Rajoy (PP) por su parte pide la vuelta del 'catalanismo pactista' y Pablo Iglesias (PODEMOS) añade que, si hay que hablar con el Papa para que medie, se habla, de hecho él ha empezado ya por llamar al Arzobispo de Madrid por si pudiera hacer algo.

¿Pero qué invento es éste? que diría la Montiel... Son tres líderes políticos jugando a llevarse a matar cuando defienden lo mismo con diferentes palabras.

Mi lectura del asunto ahonda en aquella realidad evidente del ser esencial del nacionalismo: nacionalismo o muerte.

Ni Pedro Sánchez ni Mariano Rajoy ni Pablo Iglesias defienden la unidad de España, los tres la dan por asegurada, lo que defienden con pasión no es el Estado de derecho sino el Estado de las autonomías ¿sus razones? son sencillas, de hecho es sólo una: los tres buscan lo mismo, mantenerse o llegar al poder subidos a lomo de los nacionalistas y para eso necesitan al catalanismo pactista... les importa muy poco si ese catalanismo pactista lamina a quienes no piensan como ellos en el rincón superior derecho de la península.

Pero algo ha cambiado en España en los últimos días: la mayoría silenciosa de repente parece haber despertado; no seré yo quien eche las campanas al vuelo, está por ver si ha despertado o sólo se pasea por las calles como lo haría un sonámbulo pero el caso es que, de un modo u otro, se mueve y ha dejado a los tres partidos políticos mayoritarios en el congreso sin saber si dar un paso adelante o dos atrás.

Imagen: El País


Cada cual esgrime sus razones para explicar lo que está ocurriendo, los hay que dicen que la mayoría silenciosa ha despertado al ver cómo las empresas, incluso las catalanas, toman las de Villadiego ante lo que está sucediendo, otros aseguran que el mensaje del Rey ha influido notablemente pero pocos hablan, por no decir ninguno, de que se esté plantando cara a la dictadura nacionalista porque, como contamos aquí hace ya días, no los conocéis, no sabéis quienes son...

Y a mi, qué queréis que os diga, se me encoge el corazón ante lo que está sucediendo porque esta movilización ciudadana es la tercera que veo en mi vida: la primera fue el espíritu de Ermua, que no sé si lo mataron o él solo se murió pero el caso es que ya no está con nosotros, la segunda fue el 15M, del que no queda más que un partido político, Podemos, que defiende lo mismo que PP y PSOE, la negociación con los nacionalistas vendiendo al peso a quienes no comulgan con esas ideas, ahora tenemos este Visca España y Visca Cataluña y yo me pregunto... ¿a la tercera va la vencida? ¿despertaremos del todo por fin y nos daremos cuenta de que los nacionalismos son la antítesis de la libertad, de que el mundo es globlal y sobran más fronteras de las que faltan y de que nada hay que merezca más respeto y defensa que la libertad?

No deja de resultar llamativo que quienes defienden el diálogo con los que están saltándose cuarto y mitad de las leyes lo hagan ondeando banderas blancas, que son tradicionalmente símbolo de rendición ni deja de tener su gracia que una independentista como Pilar Rahola acuse a Pablo Iglesias de defender la política del PP. Lo irónico es que tiene razón, al defender el diálogo está defendiendo la política del PP y del PSOE durante todos los años de nuestra actual democracia, negociación y pacto con los nacionalistas. Me queda una duda... cuando Pedro Sánchez habla de negociar y pactar y Rajoy pide la vuelta del catalanismo pactista ¿se refieren a Pujol y su 3%? La corrupción, queridos, no es patrimonio único del señor de la Moncloa.

domingo, 1 de octubre de 2017

Nacionalismo o muerte.

Ya es domingo, 1 de octubre, son las 2 de la madrugada y en Cataluña están a punto de sacarnos a bailar el mambo de la CUP y me pregunto si acaso entonces entenderemos lo que está pasando.

De las fronteras de Cataluña hacia fuera no se entiende pero lo más grave es que de las fronteras de Cataluña hacia dentro, tampoco ¿la razón? es sólo una: cuando el nacionalismo manda, sólo cabe una elección: nacionalismo o muerte.

Probablemente consideréis este planteamiento exagerado porque no los conocéis... 


De todas las definiciones del nacionalismo que existen, y no son pocas, hay una que me gusta especialmente, es la que lo explica como el sarampión de la humanidad o, en la versión de Sabater, una inflamación de la nación; y es que lo que subyace a una nación es una identidad cultural, uno no es de una tierra porque nazca anclado a ella, no somos árboles, carecemos de raíces, podemos volar alto y volar lejos aunque no tengamos alas; la identidad cultural son las costumbres y tradiciones con las que crecemos, las lenguas que hablamos... y eso en sí no sólo no es ningún problema sino que representa riqueza.


El problema surge cuando esa identidad cultural se inflama, cuando contraemos el sarampión nacional; se inicia entonces un camino que nunca, JAMÁS, llega a un mundo feliz. Cuando en Alemania se les inflamó la nación se impuso Hitler (urnas mediante, todo sea dicho), la banda terrorista ETA es otro ejemplo de la inflamación de un sentimiento de nación, Franco también llegó a serlo. Pero, como sucede con los icebergs, lo peor de esta enfermedad no es lo que se ve sino lo que permanece oculto, todo lo que sucede en el periodo de incubación, antes de que la enfermedad de la cara y el dolor se imponga.

El nacionalismo no es un sentimiento nacional sino el uso que se hace de ese legítimo sentimiento ¿qué le impide a un español de Cataluña sentirse catalán? lo mismo que a un español de Galicia sentirse gallego o a uno de Andalucía sentirse andaluz. Nada. ¿Por qué el ansia entonces, en la era de la igualdad, por marcar la diferencia hasta el punto de querer levantar una frontera? El nacionalismo alimenta la discrepancia y la diferencia pero sobre todo alimenta el ego de sus pueblos, de ahí la inflamación y de ahí el camino que nos aleja de un mundo feliz...


Es importante evitar en todo caso, y más en este, que los árboles nos impidan ver el bosque; si es verdad lo que decía Gellner -vaya por delante que así lo creo- y no son las naciones las que engendran nacionalismo sino el nacionalismo el que engendra naciones... ¿dónde debemos buscar el origen del nacionalismo?

Es verdad que la pregunta es compleja, tanto que probablemente haya tantas respuestas como casos de nacionalismo pero en España, esta España autonómica, libre y democrática que incomoda hoy a tantos de sus habitantes, hay una causa muy clara: el uso torticero que los políticos de los dos grandes partidos han hecho de nuestra ley electoral.

No me gusta nuestra ley electoral porque no me gusta que haya votos que valgan más que otros pero entiendo la razón de su existencia, el respeto a las minorías y el afán de reconciliación después de muchos años en los que hablar gallego, catalán o euskera era poco menos que un pecado; lo que ocurre es que los grandes partidos han jugado a gobernar con mayoría absoluta y, cuando las cifras no les salían, a completar los números con diputados de esas minorías hiper-representadas en la cámara a cambio de lo que ellas tuvieran a bien pedirles. Así se alimenta el nacionalismo, así se engorda a la bestia.

Y es que mientras en Madrid se ponía el dinero para que el PNV o Convergencia dieran su apoyo al gobierno de turno -que podía ser de cualquier color, nunca tuvieron miramientos en ese sentido- en Cataluña se marginaba lo español como si eso no fuera marginar una parte de sí mismos. Y como los acuerdos, en lo relativo a las competencias, afectaban a todas las comunidades, lo mismo sucedía, por ejemplo, en Galicia.

A lomos de Pujol gobernó gobernó el PSOE y gobernó el PP del mismo modo que Pablo Iglesias o Pedro Sánchez quieren hacerlo a lomos de Junqueras y Puigdemont. ¿No tenía acaso el PP los presupuestos ya pactados con el PNV? Un PNV que no ha dudado en dar un paso atrás por si tras el mambo catalán pudiera llevarse a la boca un bocado más jugoso...


Y bajo todo ese tejemaneje de poder que disfrutan unos pocos, está la batalla ideológica, vestida de guerra cultural, en las escuelas y en las calles, en la imposición de una lengua sobre otra y en la más zafia manipulación de la historia. No olvidaré jamás, ni dejaré de contar siempre que venga al caso, como se me recriminó recordar que Rosalía de Castro también había escrito poemas en castellano, no solo en gallego; eso, queridos, es amputar parte de nuestra cultura porque no se acomoda a nuestros preceptos ideológicos, eso es manipular, eso es coartar la libertad de los otros, eso es el nacionalismo...

Y por eso digo nacionalismo o muerte porque frente al nacionalismo solo cabe su triunfo (que supone la muerte de la libertad) o su muerte (que supone el triunfo de la libertad y de la diversidad cultural). Que cada cual elija.


viernes, 22 de septiembre de 2017

Ver para creer...

Actualidad manda y, ante lo que veo, lo que leo, lo que oigo... ante el intento de revolver las calles de unos pocos y el silencio cómplice de tantos otros, comparto con vosotros algunas reflexiones y algo más de lo que sé (y digo bien, lo que sé, también lo que pienso y lo que creo pero, por encima de todo, lo que sé).

En los días que van desde que os decía que no los conocéis, no sabéis quienes son ni entendéis para qué han venido y el momento actual, han sucedido muchas cosas y un par de ellas son las que me traen de nuevo aquí: la oferta del gobierno de modificar la constitución y el sistema de financiación a la medida de los deseos de los independentistas catalanes y la reacción de algunas personas, a las que considero justas e inteligentes, ante la intervención de la justicia en Cataluña diciendo que detener a quienes se están saltando la ley, dado que se la saltan por sus ideas, sólo alimenta al independentismo... ¡qué error! dicen... creedme, el error es el vuestro.

La verdad es que la respuesta tanto a la oferta del gobierno como a quienes piensan que la responsabilidad es de la acción de la justicia es la misma: no los conocéis, no sabéis quienes son ni tendéis para qué han venido.


Dice Rufián que los detienen por sus ideas, dice Pablo Iglesias que son presos políticos y dice Rajoy que, si dejan de saltarse la ley, volvemos al punto en el que llevamos 40 años, os damos lo que queráis (todo lo que queráis salvo la independencia) y todos contentos, Pedro Sánchez no dice nada para poder decirlo todo cuando mejor le convenga a él y Albert Rivera dice poco no sea que lo arrolle la movilización callejera que se está fraguando. Lo de nuestros políticos es para huir de España para nunca más volver.

Lo primero es poner las cosas en su justo punto de verdad: NO los detienen por sus ideas, los detienen por saltarse la ley, por convocar un referéndum ilegal porque, según dice nuestra Constitución, la soberanía nacional es de TODO el pueblo español y no sólo de una parte por lo tanto tendríamos que votar todos y no solo los catalanes en ese referéndum; por lo tanto aquí no hay presos políticos, ninguno, sino detenidos por saltarse la ley; pero hay mucho más.

Hay oportunistas, malos, traidores y políticos de medio pelo. 


Los nacionalistas siempre han pedido lo suyo y las regiones donde no hay nacionalismos también ¿el resultado? el que los políticos han permitido: tanto el PP como el PSOE han comprado el apoyo de los nacionalistas para conseguir el poder, ellos han sido la llave del gobierno de todos gracias a una ley electoral que nació para ayudar a cicatrizar las heridas de una guerra civil y una dictadura y que se ha demostrado terriblemente injusta. Esos políticos, los que se vendían al nacionalismo para tocar poder, son los traidores.

Los oportunistas y los malos son los mismos, los que pretenden subirse al lomo de los nacionalistas hoy, dándoles hoy 'algo' a cambio de que los suban al poder ¿sois capaces de ponerles nombre? yo sí: oportunista es Rajoy, que ofrece un cambio constitucional y en la financiación autonómica para que dejen de amargarle la legislatura, oportunista es Pablo Iglesias por ofrecer su apoyo al referéndum para alcanzar aquella vicepresidencia del gobierno que tanto ansía y oportunista es Pedro Sánchez, que calla por si Iglesias tiene éxito y lo lleva a la presidencia sin pasar por las urnas.

Queridos... ante un parlamento autonómico que se ha saltado no sé cuántas leyes, los políticos nacionales sólo están a lo suyo, a nada más.


Veréis, el error no es parar la carrera de ilegalidades del gobierno catalán, el error es no pararlas y el error es pensar que se puede seguir comprando a los independentistas; el error es creer que Cataluña es la CUP, el error es que los que hacen más ruido o son mejores estrategas ganen más... el error es la injusticia.


Pensad en las diferentes regiones de España ¿por qué el País Vasco y Cataluña han sido tan prósperas y a Galicia le ha ido tan regular (por no decir mal)? Porque el País Vasco tiene un concierto económico que hace que los impuestos que tendrían que pagar sus ciudadanos los paguemos tú y yo y porque Cataluña ha acumulado competencias e inversiones (hasta las de las únicas olimpiadas que se han celebrado en España) por su apoyo a los gobiernos de cualquier color, estuvieron con el PSOE y también con el PP, a cambio de lo suyo no hacían ascos a nada.

¿Y qué está pasando ahora? pues que para mantenerse en el poder aquel gobierno catalán (el de Convergencia, ahora PdeCat) necesita a ER y las CUP...


A pesar de todo ésto, lo cierto es que el problema no está tanto en lo político como en lo cultural; el problema político se podría resolver disolviendo parlamentos y convocando elecciones, a ser posible con una ley electoral justa según la que cada persona tenga un voto y sin que haya votos que valgan más que otros porque, eso que se aceptó como un respeto y reconocimiento de las minorías, nos ha llevado a una situación de dictadura de las minorías sobre la mayoría.

El problema cultural nace cuando se entrega educación a las autonomías y eso lo conozco porque lo he vivido, porque en Galicia, con el aplauso de un PP cómodamente sentado sobre su mayoría absoluta, también se entregó la educación a los nacionalistas. Y las consecuencias de eso son de una gravedad que hay demasiada gente incapaz de ver: hay regiones en España donde se ha negado la educación en castellano, la segunda lengua más hablada del mundo, a los niños y se les ha impuesto una lengua veicular minoritaria; mientras los holandeses estudian siete lenguas porque con la suya no hablan más que con sus amigos y vecinos, en España hay regiones donde se estudia sólo esa lengua con la que sólo ellos se entienden... ¡¡¡despertad malditos!!! ¡¡exigid cultura y educación!! ¡¡exigid libertad!! ¡¡entender que vivimos en un mundo globlalizado en el que las fronteras desaparecen, no renacen!! no os dejéis comprar por discursos viejos... vuestra identidad no depende de vuestra nacionalidad sino de vuestra cultura y vuestra cultura es diversa y rica, no os la dejéis capar.

Franco lo hizo. Mi abuela solía contar como su madre, que hablaba en gallego, le daba palos en la boca si ella lo hacía porque por aquel entonces hablar gallego era de ignorantes y estaba mal visto. A mi me han mirado con desprecio por hablar castellano en la universidad. ¿Cuál es la diferencia entre lo uno y lo otro? ninguna, es lo mismo, la aniquilación de la libertad a través de la cultura.


La transición trató de compensar en lo posible los desmanes de una guerra civil y una dictadura para con las regiones que tienen, además de la castellana, otra lengua y otra tradición cultural; de lo que algunos no os dáis cuenta es de que los nacionalismos han tomado aquella oferta de paz para crear con ella una nueva guerra, para imponerse ellos como antes se impusieran a ellos. ¿Qué es el fascismo más que un nacionalismo? mirad a dónde llevó a Alemania su alarde de nacionalismo, y a Italia y a España...

Otra de las mentiras que me sorprende que parezcamos tragarnos sin rechistar es que las urnas son símbolo de democracia... si no hay libertad no hay democracia por muchas urnas que se pongan, y no puede haber libertad si no hay un respeto a las leyes que entre todos hemos aceptado (y la constitución la aceptamos todos referendum mediante...).

Nuestro estado autonómico está hecho a la medida de los deseos nacionalistas porque nuestra ley electoral les ha dado un poder mayor que el que le daban los votos que recibían y quienes ahora os ponéis del lado de los nacionalistas sólo para poneros frente a un PP al que destestamos no hacéis más que lo mismo que ese PP al que destestáis y lo mismo que el PSOE antes que vosotros.

¿De verdad que lo que nos queda del 15M es un partido político, Podemos, que quiere subirse a lomos de Rufián y Junqueras para llegar al poder como hicieran Felipe González y Aznar a lomos de Pujol? ¿de verdad lo que queda del 15M es sólo más de lo mismo? me temo que sí... a no ser que despertemos de una vez.

viernes, 15 de septiembre de 2017

No los conocéis, no sabéis quienes son ni entendéis para qué han venido.

Después de 17 años viviendo en Madrid, me veo en la tesitura de tener que deciros a todos los que habéis vivido siempre fuera de territorio comanche (entendiendo por territorio comanche las regiones en las que el nacionalismo alza la voz y el mazo) que no los conocéis, no sabéis quiénes son ni entendéis para qué han venido. 


Veréis... Galicia es tierra conservadora, es feudo del PP desde que la democracia es tal y, si algún día deja de serlo, no será porque se vuelva progresista ni de izquierdas, no, se volverá nacionalista porque la izquierda tiene un gran capacidad para mimetizarse con los partidos nacionalistas y en Galicia son ya la misma cosa. ¿Y por qué os cuento ésto? Lo hago sólo como introducción, para que sepáis que hubo un día en el que la gente joven de Galicia dijo basta ya y, aunque no consiguió que el PSOE ganara las elecciones, si logró arrebatarle al PP su doliente mayoría absoluta y dio la oportunidad del PSOE de buscar alianzas para mandar al PP al banquillo y ponerse a gobernar.

¿Sabéis qué ocurrió? que el PSOE se entregó al nacionalismo y consigo mismo entregó Galicia entera, después de aquello el PP ha vuelto a sus mayorías absolutas y la gente joven que consigue escapar de la mano de hierro manipuladora y nacionalista que manda en escuelas y universidades, vota con resignación al PP. ¿Sus motivos? son muchos y muy dolorosos, son los que vosotros, quienes vivís fuera de territorio comanche, no alcanzáis a ver ni a entender, no les dais importancia alguna y por eso os importa muy poco que un partido nacional -lo mismo me da el PSOE que Podemos o el PP- se alíe con los nacionalistas con tal de borrar del mapa a las huestes contrarias.


Pero os diré algo: he visto como a una niña extranjera (que hablaba castellano como segunda lengua y de gallego no tenía ni idea) se le negaban explicaciones de matemáticas en castellano, he visto como profesoras y monjas educadoras se abrazaban a la bandera gallega con la estrella roja en medio y ellas, encerradas tras los muros del colegio, sembraban la semilla del odio en las mentes pequeñas a las que daban clase, he visto como profesores universitarios daban patadas al diccionario con tal de hablar un gallego que fuese más difícil de comprender para los castellano hablantes, he visto, y sufrido, como se negaba la universalidad de la cultura y se me negaba el derecho a leer a Rosalía de Castro por haber osado decir tal cosa... entonces yo era joven e incauta así que respondí que con qué criterio me decían tal cosa si incluso Rosalía de Castro había escrito, ya no un poema, sino un poemario entero en castellano. Facha de mierda. Eso fue lo que recibí por respuesta.


No sabéis como son, no alcanzáis ni tan siquiera a imaginar su alma oscura y su ansia de poder e imposición, no tenéis ni idea de cómo llegan a amargar la existencia de quien no piensa como ellos; hace no sé si tres o cuatro años, fui con mi familia a Santiago el día del Apostol, un día de fiesta, en pleno verano, un día de luz y de risa... y en lugar de explicarle a mi hijo la historia de la ciudad y su catedral tuve que explicarle por qué había una cadena humana de gente con cara seria y gestos agresivos gritando 'independenza'.


Y hay algo más... no alcanzáis a ver ni a entender la traición que el PSOE y el PP han hecho a los no nacionalistas que viven (o vivíamos) en territorio comanche, no sois capaces de verlo porque vosotros no pagábais más que con pesetas primero y euros después esa traición, pero quienes estábamos entonces en territorio comanche y sufríamos lo que los nacionalistas hacían con las competencias que se les daban sí lo sabemos.


Y algún lector avispado me dirá ¡eh! ¡qué en Galicia no gobernaban los nacionalistas!. Eso, queridos, no me lo digáis a mi... decídselo al PP, preguntadle al PP de Rajoy y al de Feijó cómo es posible que Galicia se llenara de galescolas y los colegios y universidades de profesores lusistas e independentistas bajo el 'férreo' mandato de sus mayorías absolutas. Traición, queridos, se llama traición. Y es exactamente la misma traición que está acometiendo Podemos. Ya veis, parece que una vez más los extremos se tocan y los opuestos se atraen ¿o va a resultar que son todos la misma cosa?.

Aquí, en Madrid, lejos de territorio comanche, parece que no importa mucho porque no impacta mucho (por ahora) pero yo no puedo evitar recordar cómo era convivir con los nacionalistas, ver como en una asignatura de libre configuración se daba la nota máxima a todo el mundo mientras algunos salíamos con un aprobado por los pelos por defender que la cultura gallega es universal, es decir, de todos, y no sólo de los gallegos. Y entre esos recuerdos y la náusea que no puedo evitar viendo a secuestradores, verdugos y asesinos -terroristas- convertidos en los héroes del momento, me vuelan los dedos sobre el teclado y os hablo...


Os hablo sabiendo que no os despertaré, que no lograré quitaros las gafas de ver el mundo de color de rosa (o morado), que seguiréis pensado que lo de Cataluña es una cortina de humo para tapar que se ha quemado un juzgado en Valencia, que os seguirá importando un bledo que sigan siendo los nacionalistas los que mueven los hilos de los partidos nacionales, que sea subidos a su lomo como se conquista el poder, que no pensaréis ni por un momento en las consecuencias que esto tiene para quienes viven en territorio comanche en primer lugar y para todos después... y es que no los conocéis, no sabéis quienes son ni entendéis para qué han venido, no sabéis de su victimismo malvado y de su desprecio de la libertad y la justicia.